Los héroes tienen sueño, de Rafael Menjívar Ochoa

¿Qué significa ser policía? La palabra tiene un largo recorrido semántico que va de la vigilancia moral e higiénica a la imagen contemporánea de la especialización del vigilante. Vigilar y prevenir, servir y proteger. Las imágenes más recurrentes del 2020 donde la policía es protagonista no representan protección: una rodilla policiaca asfixiando a un hombre negro, cuerpos policiacos obligando a jóvenes cumplir la cuarentena impuesta por la pandemia. Sin embargo, la policía tiene una forma oscura más recurrente en los miedos ciudadanos: el policía extorsionador, secuestrador, asesino. En la literatura, el género noir, negro o policiaco, según se agite hacia la maldad razonable o la pura maldad del héroe, los policías adquieren varios tonos, desde los grises hasta los más luminosos, siempre salpicados de rojo, Rafael Menjívar Ochoa, salvadoreño, presenta un perfil del policía más cercano al horror, provocado por quien, al estar fuera de la ley, está por encima de la ley gracias a su relación con la ley.

Los héroes tienen sueño está narrada desde la perspectiva de un policía miembro de una sección cuya función no es clara, policía secreta o especial, policía de investigación o judicial. Es un grupo de cuatro, comandada por el Coronel, héroe de guerras sucias, con la mano derecha ametrallada, avejentado por la violencia. El protagonista, entre líneas, admira y teme al Coronel, pero por lo bajo se apiada, no de su alma ni su cuerpo, sino de su rango y responsabilidad. La novela se desarrolla desde un punto de quiebre, una especie de crisis profesional anclada en la materia de trabajo: matar. Porque en Los héroes tienen sueño matar es el trabajo policiaco. Y como cualquier trabajo, el empleado no decide a quién matar y eso, eso devalúa la satisfacción del deber cumplido. “Uno tiene que escoger a quien mata”, declara el protagonista. Insiste en esta premisa varias veces y desde ahí parece desplegarse el motivo de su crisis profesional.

Rafael Menjívar ambienta la historia en la Ciudad de México, parece suceder a finales de la década del sesenta y principios de los setenta, si tomamos como referente el Mustang verde del Coronel y la referencia a su ausencia en un momento específico formulado por un recuerdo relatado por nuestro protagonista (de quien nunca sabemos nombre o apodo) y la misión resuelta al inicio de la novela por el equipo del Coronel contra un grupo guerrillero, quienes asaltaron una casa de cambio, lo que sugiere que se trataba de una guerrilla urbana, guerrillas muy activas en los setenta. Con este marcador temporal, es claro que nuestros héroes son parte de la infame Dirección Federal de Seguridad, activa entre 1947 y 1985. La DFS tenía funciones de inteligencia y contrainsurgencia, además de perseguir delitos de alto impacto, como el narcotráfico. Sin duda, un caldo bien gordo donde se cocinaron el Ronco, el Rata, el Perro y nuestro protagonista, con todo y madrinas, informantes y víctimas.

Con todo esto, repito la pregunta ¿Qué significa ser policía? En Los héroes tienen sueño, una pesadilla violenta. Pero eso tampoco nos ayuda a discernir sobre estos sujetos formulados por las necesidades producidas por la complejidad contemporánea. Menjívar nos ofrece los entresijos de un policía que ayudan un poco a respondernos. Lo hace de manera cruda, sin ideologías, desuella el alma de su protagonista para secarla al sol de necesidades asesinas y relaciones políticas que descubren pura mierda. En ese sentido, Los héroes tienen sueño es lo que debe ser una novela noir, negra o policiaca con la tara latinoamericana. Nada de héroes capaces de resolver crímenes atroces, nada de ejércitos de dos brazos o detectives con muchos recursos, ya sean intelectuales, relacionales o económicos. Pura mierda. Recuerda a obras de Gonzalo Martré y Guillermo Rubio , pero sin recurrir a mayor complejidad en el entramado de los sucesos. Incluso, interferir en los vericuetos emocionales del protagonista, no busca redimir la miseria humana a la que están condenados, sino introducir el líquido literario que permitirá refulgir la miseria con claridad de laboratorio. ¿Qué significa ser policía? El Perro, uno de los personajes, lo dice muy bien: “Tengo alma de tira. Me encantan los plomazos. Me encanta fregar gente.”

Menjívar Ochoa, Rafael. Los héroes tienen sueño. El Salvador: Dirección de Publicaciones e Impresos, 2008.