Entrevista: Carlos F. Gallardo

Esquirlas (Acá las letras, 2018) es el primer libro del editor y cronista Carlos F. Gallardo (Cuernavaca, 1980). Libro de aforismos, dividido en cuatro capítulos que dan cuenta sobre la lectura, los libros, el sueño, la soledad, la trashumancia, el nomadismo.

Se trata del libro de un observador, que tiene como epicentro a Cuernavaca, Morelos, y retrata las particularidades de la humanidad reunida que viaja y se dispersa por las calles de esta ciudad; cuenta, además con ilustraciones de la artista visual Amira Aranda.

“Es un libro que no nació de forma premeditada, ya que empecé anotando cosas, al vuelo, y de pronto se fueron acumulando, durante mucho tiempo, sin un orden aparente. Después me di cuenta de que tenían un cúmulo de textos, que tenían un cariz personal, textos que aparentemente podían pertenecer a una especie de diario, no necesariamente narrativo, pero en donde había anotaciones sobre sucesos que suscitan ideas o pensamiento”, describe en entrevista con Suplemento de Libros.

El también editor de la UAM Cuajimalpa y coautor del libro Guía alquimista para desaparecer (2012) y antologador de Poemas mexicanos sobre el libro y otros versos de lo impreso (2018) explica: “Un amigo, me sugirió publicarlo en forma de libro. A partir de allí me di cuenta de que se empezaban a repetir textos sobre el espacio, la convivencia, sobre ciertos hábitos. Por otro lado, soy lector del género aforístico, y mi primer contacto con ese género fue leyendo a Cioran, que tiene un pensamiento muy potente, desencantado, y a la vez con cierto gozo por ser lo que es, y en el que se nota un trabajo de relojería, un trabajo acabado, que lo hace ser muy impactante. Eso fue lo primero que leí sobre el género. Y pues se va acumulando el trabajo, a pesar de que aparentemente es un trabajo a cuentagotas…”

El género aforístico es un género extraño, híbrido, permite las ideas filosóficas, pero también permite los atisbos poéticos, o los escarceos con la narrativa. ¿Cómo fue el proceso de selección de los textos que conforman Esquirlas?
Un amigo comentó sobre mi profesión, y decía que estos textos, estos aforismos, eran lo que quedaban de mi escritura después de pasarlos a través de mi mirada de editor, él comentaba que algunos pueden ser considerados inicios de cuentos, otros son finales o versos. Pero fue un proceso de selección muy pensado, muy duro, y hubo una revisión a profundidad que dejan al final lo último que podía quedar. Pero creo que en realidad el proceso de revisión de estos textos para ya conformarse en un libro fue buscando una estructura, que son la manera en la que están divididos. Son la segunda lectura de estos textos que ya me acompañaban desde antes.

Es un libro sobre el otro y sus obsesiones, sobre el entorno y sus características.
Esa idea del observador es uno de los motores del libro, porque es una idea sobre la que tengo mucha inclinación, porque otra de las cosas que practicó en la escritura es la crónica, en donde justo está la mirada de quien está en una búsqueda de la posición de alguien que observar, sin duda, está presente esa mirada en este libro, porque al final la escritura de estos textos si son una manera de apropiarse del entorno y colocarse en medio de él, aunque hay algunos que son muy narrativos, como algunos que hablan sobre Cuernavaca, de donde soy originario, y ahí es mucho más visible una manera de pensar la ciudad, desde alguien que balbucea, como las personas que están fuera de sí y que pueden decir algo que parece luminoso, un poco también como sucede con los niños, que no están fijados en un deber ser, y que a veces pueden decir frases poéticas o reflexivas, entonces esa es la posición de este personaje que está en los aforismos, porque si hay una construcción no premeditada de un personaje, de quien enuncia cosas que ve, y algunas de esas cosas, trastoca lo que está viendo.

Una de las líneas que define a Esquirlas es el encuentro constante con el libro y con las palabras. Quería que ahondáramos en este tema que te define como editor y como autor…
Sin duda, tiene que ver con mi faceta como editor, pero también con una fascinación con el libro como objeto, o sea, no todos los editores son lectores, y sé que suena a contradicción, pero es así, y tampoco todos los editores tienen una fascinación por el objeto, y fascinación es algo que está entre lo racional y lo emocional, es un misterio, entonces es una cosa que forma parte de mi vida cotidiana, en una relación de ociosidad, que me ha llevado a acumular muchos libros, entonces es algo con lo que estoy muy vinculado, y creo que justo es una característica, en donde el libro se sale de la tradición del género aforístico, hay una constante reflexión sobre el libro y nuestra relación con él. Pero hay que decir, que no solo reflexionó sobre la parte virtuosa, gozosa del libro, de ser lector, sino que también hay una parte que tiene que ver con la adicción al libro, es decir, el libro te procura un placer, pero hay una especie de esclavitud o aislamiento que conlleva esta convivencia con el libro. En algún momento me gustaría que no fuera así, porque yo pienso en el libro como un refugio, pero un refugio también te aísla. Entonces es una relación pasional con el libro, pero en toda pasión está también la semilla de lo destructivo. Como algo que puede emocionarte, incluso te puede llevar a diferentes renuncias en diferentes grados, algunas menos dolorosas que otros. Pero también uno se plantea eso, de cuál es el sentido de estar acompañado de todos estos libros. Pero uno no deja de preguntarse hasta dónde puede llevar esta pasión.

También está la constante reflexiona sobre la lectura…
Que es otra manera de aislamiento, sin duda, pero al mismo tiempo es un diálogo que te permite reflexionar sobre el otro, sobre la ciudad. Pero como decía, es a cuentagotas la escritura de aforismos.

Quería que me contarás cómo surge el título…
Creo que la esquirla para ser lo que es parte de la aceptación de su condición de ser algo roto, uno entiende la esquirla como tal, porque sabe que se desprendió de algo y que es algo que no está completo, pero por esa misma condición, es que tiene existencia. Y por eso me gusta, porque creo que estos textos se pueden desprender del total del libro, por ejemplo, pero también es un desprendimiento de mí mismo, en ese sentido es que vi lo apropiado de ponerle así al libro. Luego tiene otra parte, que es algo que puede lastimar, o más ampliamente, que puede conmocionar en distintos sentidos. No sé si lo logra, pero es una parte de una confesión personal, como, por ejemplo, mi trashumancia, tiene que ver conmigo, algo que me ha tocado vivir, y esto son como pequeñas notas que uno pega en los lugares en donde me ha tocado vivir.

Una de las ventajas que tiene un libro de aforismos es ausencia de principio y final. Son obras que se siguen escribiendo…
Soy lector de libros de aforismo, y si creo que hay una dificultad en leerlos, por este mismo que señalas como una virtud, porque también puede ser una debilidad. Si son demasiados aforismos te puedes cansar porque no estás llegando a ningún lado, más que en el punto en el que estás, entonces puede ser agotador no tener la perspectiva de un adelante o un atrás. El aforismo es presente, y por eso, creo que agradezco cuando los libros de aforismos son a su vez breves.

Por último, también está Cuernavaca, como epicentro del libro.
Tengo un par de décadas viviendo fuera de Cuernavaca, de manera cotidiana, es decir, soy un cuernavacense de fin de semana, y esta circunstancia me ha generado una especie de nostalgia, y también una especie de obsesión, porque uno se obsesiona de aquello que no tiene, y estas dos perspectivas están en el fondo de estos textos, porque Cuernavaca es un lugar en el que no vivo cotidianamente, pero que sin embargo, anhelo, pero que después de anhelarlo, lo vivo y me doy cuenta de lo que es, y prefiero quedarme en mi anhelo burlón y doliente. En esos textos hay una perspectiva cercana al desencanto.

El primer aforismo del libro es sobre la lectura y el último aforismo es sobre dormir. ¿Podríamos decir que es un libro cerrado, redondo?
Creo que justo son dos temas de utopías y sobre el gozo, porque el primer aforismo critica la idea de leer como aprender a existir. Pero no había reparado en ese principio y en ese fin, que, sin duda, son los dos grandes gozos de una utopía personal.