Mascotas muertas, de Luis Valdez

Por Nazul Aramayo.

Monterrey es disputado a balazos por naZis, jaibas y militares. Es una ciudad de secuestros, asaltos, colgados, descabezados, acribillados, malandros, políticos corruptos, putas, periodistas y personas que se resisten a la muerte (lo que quiera que esa fantasía implique). Ésta es Ciudad Mascota. Y ‘Lou Rodríguez’ es el reportero que nos guía en este submundo (regiomontano).

Mascotas muertas (no es otra estúpida novela de naZis), de Luis Valdez (Monterrey, 1976), no es una novela sobre el narcotráfico. “La historia comienza el día en que ‘Rodríguez’, columnista de Ciudad Mascota News, recibió la carta del hombre que tenía un pezón en la nalga izquierda”. De ahí pal real, Lou inicia una investigación sobre su vecina que es la amante de un político; es decir, encuentra la razón profesional para espiarla y trabajar desde la casa. Nada mal para un aprendiz de Nuevo Periodismo.

En el transcurso de esta investigación aparecen personajes que muestran el caleidoscopio de sobrevivientes de Ciudad Mascota. El editor que envidia la juventud y la malicia del joven reportero, la exnovia adicta a la heroína, la típica regia que viaja a McAllen a operarse las tetas, el típico novio conservador, devotos de los téibols de la calle Villagrán, el padre de familia que viste lencería de actrices del Cine de Oro, el psicoanalista que se dedica a vender discos piratas, la esposa engañada que apuñala al marido infiel. Una galería de personajes retratados en capítulos breves, viñetas bien elaboradas con sarcasmo y calidez.
Esto es lo que mejor logra la prosa de Luis Valdez: personajes bien definidos. En pocas palabras, escenas cargadas de humor y corazón; hay algo perturbador que Valdez insinúa y despacha con acierto en esta novela corta.

Mascotas muertas empieza como un relato policiaco en una ciudad sitiada por la violencia, el narcotráfico y la impunidad. No se queda ahí. Su autor utiliza con inteligencia diversas voces narrativas: crónica, cartas, guión cinematográfico, cambios de punto de vista, diálogos. La investigación de ‘Lou Rodríguez’ continúa hasta encontrar el humor y la desesperación en las relaciones humanas en Ciudad Mascota.

Valdez, Luis. Mascotas muertas (no es otra estúpida novela de naZis). Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León y Ediciones Intempestivas. México, 2012.