Xinastli, de Marcos Pablo López


Por Marco Chávez Mata

 

El de Xinastli es un recorrido a través de pequeños eventos y situaciones en la vida de un protagonista outsider, un apestado del sistema que se las tiene que ver durísimas para sobrevivir y cosechar minúsculos logros en medio de una cotidianidad marcada por la desesperanza, triunfos que no dan para salir del fango en el que Xinastli se desenvuelve, pero que al menos logran paliar durante ratos la desazón del No Future.

Xinastli es un perdedor, que se bate a muerte con la vida por conseguir un poco de dinero, un poco de mota, un poco de alcohol, un poco de sexo, un poco de afecto y amor, un romántico inocente que aunque sólo desee poco no le es fácil conseguirlo en medio de un mundo consumista del cual ha sido vetado: “ Vamos Xinastli, no te aflijas, me decía un amigo la otra noche -No es tu culpa que las mujeres hoy sólo quieran divertirse, pasarla bien, cogerse a cuanto hombre se les antoje (…)no es tu culpa que quieras regalarles rosas y escribirles cartas de amor mientras ellas sólo quieren escuchar de fiestas, antros, moda, shopping, restaurantes, tarjetas de crédito.”

Es Xinastli un libro sobre un personaje borracho, mariguanero, barriobajero con atisbos de conciencia, un romántico que sobrevive en la vida con un trabajo insignificante, el bueno-para-nada que las buenas conciencias señalan con el dedo. En resumidas cuentas, un personaje de esos con los que superpoblamos los talleres literarios de todo el país durante nuestra adolescencia literaria. Se podría decir entonces que es un libro plagado de lugares comunes, que este tipo de personajes son clichés y que se trata de un discurso llorón hecho para compadecernos del personaje y su situación, precaria como la de millones de personas en este país, y quizás se estaría en lo correcto al mencionar todos estos lastres, pero Xinastli se desmarca de ellos al mostrarnos no a un personaje que busca en el lector a alguien que se compadezca de él, si no que se vuelve entrañable mediante la acción, que a base de un poco de ingenio y muchos huevos lo mismo logra meter un espectacular gol de volea, agenciarse un carrujito o manosearse a una bailarina sabrosona en pleno salón de danza. Es Xinastli un bato que a pesar de ser abandonado múltiples veces, tanto por las mujeres y la vida, se sigue dando de madrazos y echando pa´elante aunque no se tenga claro un porqué o para qué.

Escrita a manera de un libro de memorias, los hechos se sitúan en el oriente de la Ciudad de México, en medio de un ambiente chilanguesco y callejero, del cual el autor se nutre para armar su construcción, tanto a nivel anecdótico como lingüístico.
En Xinastli, su autor busca emular el habla del defeño de barrio, aunque no como hilo conductor de la novela, sino más como herramienta para definir el mundo del personaje y la manera en que interactúa con él, un mundo como ya se ha mencionado, hostil, culero, al que hay que entrarle a putazos.

López, Marcos Pablo. Xinastli. Editorial Fridaura. 2011