Escritos en el tiempo, de David Cortés

Por Carlos Díaz Reyes.

Los amantes del rock, seguro, tenemos bajo resguardo en algún rincón de casa aquellas viejas revistas, que de vez en vez retomamos para revivir la sensación en las manos de sus páginas. Esas publicaciones que consideramos objetos dignos de archivarse para crear un pequeño museo personal, donde se preservan hechos trascendentes de nuestra memoria musical.

Pienso en ello al leer el libro Escritos en el tiempo, de David Cortés. El volumen emula a esas publicaciones que, antes del internet, nos adelantaban todas las novedades musicales y eran nuestra única ventana hacia lo que estaban haciendo nuestras bandas y músicos preferidos. David Cortés escribió para muchas revistas y diarios (hoy extintos) a manera de reportajes, notas, entrevistas y crónicas. Son piezas que resumen momentos históricos en el mundo del rock, pues el autor ha sido testigo de infinidad de conciertos que inmortalizó a través de la palabra escrita, ahora de nuevo a disposición en esta antología que es una carta de amor a la música, sobre todo al rock, incluyendo músicos mexicanos.

El título para Escritos en el tiempo es muy adecuado. A lo largo de sus cinco secciones, este libro nos lleva a instantes únicos e importantes, de la mano de una prosa experta, de un melómano empedernido que transpira emoción en cada palabra.

La primera parte, “For sentimental reasons” –como describe el autor en su presentación– se compone de cuatro textos a los que “les tiene cariño” por ser su debut en el lugar donde fueron publicados. Se especifica el de Anthony Braxton para El Nacional, Jorge Reyes para La Jornada Semanal y Size para Conecte. Los primeros dos son notas donde se nos habla de la historia de estos músicos y su importancia: Braxton un jazzista legendario y Reyes músico con una nueva propuesta para el rock en México. El de Size es una entrevista con Walter Schmidt, quien toca bajo y sintetizador. El cuarto texto está dedicado a King Crimson, es el que abre el libro –aunque no se menciona el medio al que pertenece.

No existen fechas en los textos, lo que los vuelve atemporales. Los protagonistas de cada uno son lo que ahí dice y nada más. ¿Pasaron más cosas en los años posteriores a estas publicaciones? Seguro que sí, pero lo que se nos cuenta, como bien lo dice el título del libro, está marcado como David Cortés lo escribió. Los más famosos son Braxton y King Crimson, o al menos mundialmente conocidos. Size es un grupo mexicano que estuvo activo hasta 1985, mientras que Jorge Reyes, también de México, murió en 2009. Son tramas incompletas, pero retratan un pedazo de historia hasta ese punto. Todos dan la impresión de ser información concreta y bien investigada y sirven, a su vez, a modo de introducción al autor, para quienes no lo hayan leído antes en algún medio.

La entrevista a Walter Schmidt rompe bien con los demás, se siente como una agradable sorpresa, una charla breve, pero concisa. Con ella finaliza esta primera sección, sirviendo a modo de introducción a la siguiente, denominada Entre Vistas. Son siete en este orden: Caifanes, Real de Catorce, Café Tacvba, Molotov, Vicentico, Zoé y Juan Perro. A excepción de las primeras dos y la de Molotov, el resto están escritas a modo pregunta-respuesta. Aquí tampoco se mencionan fechas de publicación y el medio del que salieron se muestra sólo a veces dentro de algunas. De nuevo, son elementos circunstanciales que salen sobrando.

En las entrevistas se puede adivinar más explícitamente el momento en que se hicieron. Caifanes, junto a quienes platica en un ensayo, dando un ligero sabor a crónica, apenas estaban por grabar El Diablito (1990), sólo tenían un disco y ni siquiera se había incorporado Alejandro Marcovich todavía. Real de Catorce apenas estrenaba sus dos primeros discos, el homónimo (1987) y Tiempos obscuros (1988). Café Tacvba, promocionaba su experimental Revés/Yo Soy (1999) y Molotov estrenaba Apocalypshit, también de 1999 y también parteaguas en su carrera (ambos discos producidos por Gustavo Santaolalla, da la casualidad). Vicentico celebraba 15 años de Los Fabulosos Cadillacs con un disco en vivo, Hola/Chau (2000) y una reciente presentación en la Ciudad de México, previa a la charla. Zoé iniciaba con su álbum debut, del mismo nombre del grupo, en 2001. Y, finalmente, Juan Perro tenía como más reciente su tercer álbum solista, Mr. Hambre (2000). Esto quiere decir están acomodadas, más o menos, en orden cronológico.

Como debe ser en las buenas entrevistas, la lectura se siente como una charla amena e interesante. Resaltan tres momentos. Uno: cuando narra las complicaciones previas a la entrevista con Vicentico, con quien tuvo un tiempo limitado y difícil, según explica. Dos: cuando cuestiona con insistencia a Zoé sobre cómo definen su género, y hasta les dice que a él no le gusta el primer sencillo, “Deja Te Conecto”, ni su video; casi se siente la tensión (tal vez imaginada) que se vivió en el ambiente en ese momento. Y tres: las largas y cerebrales respuestas de Juan Perro, que parecen casi un ensayo sobre la lengua y las culturas, lo cual, aunque le resta amenidad a la entrevista, resalta como un profundo análisis de un entrevistado que estaba muy abierto a explicar con detalle sus procesos.

El tiempo que da título al libro, se palpa muy bien en las entrevistas. Esa fotografía exacta de un instante, un recuerdo y hasta me parece que un momento histórico. Caifanes apenas empezando su gran carrera en ascenso; los hermanos Quique y Joselo Rangel, bajista y guitarrista de Café Tacvba, respectivamente, tratando de explicar su disco más complejo. Y, sobre todo, una línea muy interesante al final de la entrevista con Molotov: “Probablemente en el año 2020 el grupo sea una mera marca en la historia, una adenda del subterráneo importante en el desarrollo de la música en Latinoamérica, pero sepultada por las novedades de ese entonces”. ¡Brujo! Hoy, a punto de llegar al mencionado año, esta línea profética nos hace pensar en el paso de los años.

¿Dónde están todos los entrevistados en la actualidad? En lugares muy distintos. Y es aquí donde el entrevistador se vuelve arqueólogo y nos conserva un pedazo de historia para rememorar.

Así como la plática con Walter Schmidt anticipa las entrevistas, las largas respuestas de Juan Perro sirven de preámbulo a la siguiente sección. Se compone de tres ensayos: uno sobre Kronos Quartet, otro del Krautrock y, por último, uno sobre el movimiento Rock en Oposición. El primer texto hace eco a “For sentimental reasons”, sólo que en esta ocasión se siente la madurez del autor, quien analiza la carrera de Kronos de una forma casi científica. Los otros dos ensayos tienen ese mismo sabor, el de un erudito de la música que le habla a todos los amantes de la música. Son para conocedores y aficionados de las propuestas más alejadas del ámbito comercial, una enciclopedia sobre tres ejemplos de los horizontes más recónditos y experimentales, pero no por ello menos relevantes. Son casi tres momentos claves para la música de los que no se suele hablar mucho y que merecen el análisis que aquí se les dedica con tanta entrega.

La siguiente sección es la de Crónicas de conciertos. Es la de más numerosos textos, 12 en total, pero también son los de menor extensión. Podríamos subdividirlos en dos partes, al primera, compuesta casi toda por presentaciones en el Lunario del Auditorio Nacional, abarca propuestas musicales menos populares y más experimentales. La segunda entra con el concierto que U2 ofreció por el 30 aniversario de “The Joshua Tree”, dividido en “nueve impresiones”. A partir de aquí las crónicas son más largas. Desfilan en esta recta final las leyendas musicales de alto calibre: la segunda aparición de King Crimson en el libro, The Rolling Stones y Depeche Mode, para cerrar.

Lo increíble de esta parte del libro es que, sin importar de quién se hable, ni el género, ni tampoco la extensión, el poder descriptivo del autor es impresionante. Nos traslada no sólo al sitio donde se vivió la presentación, sino que logra representar con sus palabras los sonidos que escuchó y hasta la atmósfera vivida. El ligero desencanto de U2, la fiesta absoluta de los Rolling Stones, ningún detalle escapa a este observador maestro. Está entregado absolutamente a su pasión, al eje mismo de todas estas páginas, a eso que lo mueve desde adentro y que impulsa a sus dedos a formar palabras: la música. Y así como él la siente, nosotros la leemos y parece que, en unos cuantos minutos, ya asistimos a 12 conciertos, sin necesidad de pagar o salir de nuestra casa.

La parte final son cinco “Artículos”, aunque dos de ellos son entrevistas, una a Iraida Noriega y otra al Sr. González de Botellita de Jerez, con motivo de su último disco, #NoPinchesMames (2015). Los otros tres textos también contienen algunas citas, pero se asemejan más a los escritos de la primera sección, dándole una sensación algo cíclica a todo el contenido. Confieso que la entrevista Noriega quizá sea mi trabajo favorito de todo el libro. Las palabras de la cantante calan hondo y hablan de manera entrañable sobre uno de los grandes temas de todo este volumen: la música independiente; esos personajes que se mantienen al margen, a la sombra de los grandes músicos reconocidos, luchando por sobresalir.

La charla con el Sr. González es breve, pero leerla hoy en día le otorga otra nota, una muy agridulce. Me refiero, por supuesto, al suicidio de Armando Vega Gil, en abril de 2019. Un hueco en Botellita que jamás se llenará. González remata en las últimas líneas del libro: “uno nunca sabe qué pueda pasar, pero nuestro deseo como grupo es seguir, a ver cómo se va armando la historia”. Y nos deja con un nudo en la garganta.

El futuro, como bien lo dice el músico, es incierto. Pero mientras tanto, todos los protagonistas de Escritos en el tiempo ya dejaron su marca. No sólo en las líneas que con tanta devoción y respeto les dedica David Cortés, sino en su propia música. En su conjunto estos textos crean un documento de colección además de convertirse en una guía de recomendaciones de grupos y músicos para escuchar con atención. El periodismo musical finalmente es sólo un camino o una puerta, un medio por el que el lector, finalmente, lo que tiene que hacer es prestar su oído.

Cortés, David. Escritos en el tiempo. México: Librosampleados / El Otro Rock, colección: Periodismo explícito, 2019.