Escritores Mexicanos Nueva Generación: Carlos Díaz Reyes

Por Astrud López.

Han pasado algunos meses tras la presentación de Hombres al borde de un ataque de celos (Ediciones Periféricas, 2018), tercer libro de cuentos de Carlos Díaz Reyes (Coahuila, 1988), por lo que conversamos con este narrador sobre sus cuentos y los temas espinosos que abordan (adicciones, celos, etcétera).

Creo que cualquier cosa que forme parte de la vida está disponible para convertirse en arte. Todo, no solamente las cosas bellas. Los celos, el machismo y el acoso, son parte de la vida y como tal deberían tomarse para hacer con ellos arte. Diría que es mejor usarlos para eso que para la vida real. ¿Se tendría que poner un límite a lo que se puede y no escribir? Si es así, ¿cómo evitamos la censura? ¿Hay que ser siempre políticamente correcto? Volvemos a un viejo dilema: ¿la violencia en el arte incita a la violencia en el mundo? Cientos de libros, películas y músicos se han visto bajo el juicio de esta cuestión. Mi postura siempre ha sido clara: no, el arte no incita a la violencia, si acaso sirve para desahogarla y evitar que se propague en la realidad, donde sí puede hacer un daño verdadero.”

El título del cuento que abre este libro es “Aclaraciones”. ¿Hay algo que te gustaría aclarar sobre los celos?
La libertad es importante. Uno tiene que ser capaz de hacer lo que le plazca, siempre y cuando no dañe a terceros. Eso es muy difícil de lograr, pero el único lugar donde una libertad utópica es posible es en el arte. Escribir, cantar, pintar, bailar deben ser eso precisamente, una liberación. La vida se conforma de toda clase de situaciones y la finalidad de una obra no siempre es conmover o decir “mira, qué bonito esto”. A veces muestra caras grotescas y es importante verlas y exponerlas. Para mí, ese cuento sólo era un desahogo, pensando en qué pasaría si un vato lleva al extremo su propia inseguridad como para empezar a seguir y a espiar a su novia. Lo abordé desde ahí, tratando de hacerlo gracioso. Yo quise hacer un libro divertido, que se leyera rápido…

Y tras publicar el libro, sigues pensando que los celos tiene ‘algo’ de gracioso?
Yo creo que sí, porque a todos nos pasa. Aunque quieras evitar esos sentimientos siempre surgen. Claro, si los llevas al extremo pues ya tienen otra repercusión, pero creo que todos hemos sufrido de celos por pendejadas, detalles que tu cabeza los engrandece y eso a mí se me hace graciososo, el absurdo. De por sí la vida es difícil y las relaciones sentimentales mucho más. No soy el primero en tratar de reírme de todo eso.

Dirías que, en su conjunto, los relatos de Hombres al borde de un ataque de celos abordan situaciones tóxicas?
Sí, está loco. Algo así me preguntaron para Canal 22. Leer cosas negativas o violentas siempre genera cierta fascinación, quizá por el morbo. No sé si sea trascendental, pero a casi todos nos llama la atención; en mi caso, tal vez porque me siento identificado con temas que no son del todo bien vistos. Es un asunto de catarsis. A través de la ficción puedes llevarlos a cabo. El libro en cuestión no busca enjuiciar a nadie, sino más bien presentar las cosas tan crudamente como se pueda, sin tomar postura.
Ahora bien, yo odio con todo mi ser a los seis personajes protagonistas de estos cuentos. Nunca fue mi intención hacerlos ver como héroes, pero me queda claro que hoy más que nunca son seres despreciables. Hay celosos sí, pero también hay un depresivo, un violento y un acosador y ninguno de ellos sabe cuándo detenerse. Siguen hasta el final y se arruinan su propia vida. Están perdidos, arruinados por el autosabotaje y por comportamientos enfermizos. Y sin embargo, el ‘bien’ y el ‘mal’ están más allá de la literatura. Serán los lectores quienes generen un juicio final sobre ellos. Yo no sé cuál será el destino de mis personajes. Ellos se van desenvolviendo como lo desean y van hacia donde quieren. Diría que yo sólo les otorgó su naturaleza, pero tampoco estoy muy seguro de eso. Viven ya en mi cabeza, son como son y actúan bajo su voluntad. No soy más que un transcriptor.

Díaz Reyes también ha publicado los volúmenes Demasiado tarde (2016) y Los ausentes (2017), así como “El Blog en llamas”, donde frecuentemente da a conocer sus relatos y críticas de películas.

Quizá Hombres al borde… es un libro más violento que los dos anteriores“. Reitera: “Yo siempre lo vi como una serie de cuentos divertidos porque a mí siempre me gusta leer o ver este tipo de cosas en el cine. Siempre menciono a la Trilogía sucia de La Habana porque a pesar de que se describen cosas muy raras o trágicas, es súper divertido. Me gusta ver la vida a través del humor.”

Da la impresión de que no ha sido complicado publicar para ti. ¿Qué papel ha jugado el blog?
He intentado meter los libros a concurso pero nunca ha quedado nada, de modo que yo he salido a buscar la manera de publicar. Los dos primeros libros se publicaron a través de una convocatoria estatal (que ya no existe). Siento que yo he creado las circunstancias para ello. El blog me ha sido básico: lo abrí cuando llegué a Saltillo, hace once años, cuando comencé a leer, porque yo estudié en escuelas técnicas, nunca tuve clases de literatura ni tuve lecturas obligadas, entonces hasta la universidad fue cuando empecé. En este espacio publiqué los cuentos que luego integraron este tercer libro, escogí los que tuvieron mejor recepción previa entre los lectores. Siempre ha sido como un cuaderno para practicar.

Acá un playlist de temas para celosos.