Entrevista a Efrén Ordoñez de Editorial Argonáutica

La descripción que hace la página web de la Editorial Argonáutica dice que son una editorial que nació en Monterrey, una ciudad industrial dividida entre el «Texas Way of Life» y la cultura mexicana…”.

Una editorial que, sin embargo, en palabras de uno de sus socios y fundadores, Efrén Ordoñez, buscan “apostarle por el diálogo entre culturas, saber que está pasando en otro lado con autores contemporáneos, porque no estamos buscando la re-edición de títulos, estamos buscando voces nuevas.”

Argonáutica Efrén Ordoñez

Efrén Ordoñez es un joven escritor y traductor mexicano nacido en la capital de Nuevo Léon; ha publicado tres libros: Gris infierno (2014); Tlacuache. Historia duna cola (2015) y Humo (2017). Pero también se ha dedicado a la traducción y en 2017, junto a su socio Marco Alcalá, decidieron fundar el proyecto Argonáutica, que se ha embarcado a publicar teniendo como ejes centrales promover el diálogo entre las literaturas del mundo, reflexionar en torno al proceso de la traducción. En ese sentido han publicado hasta la fecha los libros de cuentos Las Barbas de Melville, del escritor norteamericano Mark Haber; Mixtape Latinoamericano, libro de ensayos de Verónica Scott Esposito; Alguien vivió aquí, poesía de Aurelia Cortés Peyron; Los Búhos no son lo que parecen, de Bernardo Esquinca; y No tendrás rostro, novela del escritor David Miklos. Todos estos títulos se encuentran dentro de la colección Polifemo, colección dedicada a presentar libros bilingües. Cinco libros de autores mexicanos y norteamericanos que nunca antes habían sido traducidos a otro idioma.

Otra de las características que definen al proyecto de Argonáutica es que ha centrado sus operaciones tanto en la Cd. De México como en Estados Unidos, tratando de romper barreras (o muros que tan de moda se encuentran) y generar diálogo entre autores contemporáneos de México con el púbico norteamericano.

Argonáutica es una editorial que busca traducir autores mexicanos y entrar al mercado anglosajón, principalmente en Norteamérica, ¿qué tan arriesgado resulta?
La idea central es que Argonáutica sea una editorial especializada en traducción y que la colección principal se basará en obras bilingües parte de las ganas de tener una editorial propia, tienes una idea de cómo deben ser los libros que a ti te gustan y sí sientes que nadie los está haciendo como a ti te gustan los quieres hacer así, después está la idea de especializarnos en traducción. Yo tenía años dedicándome a la traducción, ya era algo que yo venía haciendo, y también por el contacto con lo que se está haciendo en materia literaria en Estados Unidos, nos llamaba la atención la forma en la que están haciendo las cosas las editoriales norteamericanas especializadas en traducción. Cuando surgió esta idea nos dimos cuenta de que tenemos que trabajar en dos mercados, vamos a tratar de estar allá y acá, vamos a tratar de servir como puente, y es cierto que México tiene una larga tradición de traducción, eso es cierto, pero mucha es ella por los grandes grupos editoriales; es decir, la traducción no se hace acá en México, por el contrario nosotros vamos a tratar de ser un puente entre la literatura contemporánea de Estados Unidos y la de México, para intentar generar un diálogo entre las personas de la misma generación, de ahí sale la idea.

¿Cuándo empezaron a publicar?
Los primeros dos libros fueron publicados en abril de 2017, empezamos solo con dos libros de dos autores norteamericanos, Mark Heber y Verónica Spossito, y la idea de que la editorial empezará con ellos fue porque Mark es un gran lector de literatura latinoamericana y sus cuentos se alejan de la tradición norteamericana y siguen una tradición fantástica del cuento latinoamericano; y Verónica vivió dos años entre México y Argentina, y su libros es de ensayos sobre autores latinoamericanos, entonces son dos autores jóvenes, que han volteado a ver a la literatura mexicana y latinoamericana con interés, ellos fueron los dos primeros autores, y en 2018 salieron los siguientes tres libros, con autores mexicanos. Ahora vienen cuatro autores europeos.

¿Entonces no solo publicarán obras de autores mexicanos y norteamericanos?
Esa fue la idea inicial, pero luego ampliamos la visión, porque al final de cuentas la idea es especializarnos en traducción, entonces la idea es traer a autores que nunca hayan sido traducidos, es decir no vamos a publicar a autores que ya hayan sido traducidos varias veces, por más que sean libros nuevos, todo tiene que ser la primera vez, que no haya sido traducido antes.

Argonáutica

¿Hay un género literario que defina a la editorial?
No, más bien yo creo que lo que va a terminar definiendo a la editorial es la colección bilingüe, porque no todo será bilingüe, pero no hay género, tenemos narrativa, ensayo, poesía.

¿Cuántas colecciones conformarán la producción de la editorial?
Serán cinco colecciones: La bilingüe, que abarca cualquier género y que sean libros breves, la de narrativa, la de poesía y la de ensayo y la quinta será la de Argonaútica y Arte Público. La idea es tender puentes y hacer cosas que no se han hecho, esta colección está pensada para republicar los libros de Arte Público que es la editorial de literatura chicana más antigua de Estados Unidos, y por lo tanto vamos a publicar a autores norteamericanos de ascendencia latinoamericana, eso es algo que nos entusiasma mucho esa colección.

Lo pregunté al inicio, pero lo reformulo: ¿qué tan difícil es crear una editorial bilingüe desde Monterrey?
Es complicado, pero cualquier editorial va a tener muchos problemas porque los libros no son negocio, si fuera auto-ayuda sería otra cosa, pero de literatura no, cualquier editorial es una misión suicida, y México sigue siendo un país centralizado, por más que haya esfuerzos en Guadalajara, en Monterrey por hacer y generar proyectos editoriales, nosotros nos tuvimos que mudar a la Cd. de México, sigue siendo un país centralizado, aunque nos seguimos identificando como una editorial de Monterrey, pero en realidad tenemos más actividades en Houston, porque es allá donde nos han cobijado, la comunidad literaria conoce a la editorial. La traducción es otro elemento que hay que considerar, y más si le queremos dar importancia al traductor, eso lo complica un poco más.

¿Por qué apostarle a la traducción?
Se nos hizo atractivo en primer lugar apostarle por el diálogo entre culturas, que se logra de muchas maneras, no solamente a través de la literatura, pero el diálogo y el saber que está pasando en otro lado con autores contemporáneos, porque no estamos buscando la re-edición de títulos, estamos buscando voces nuevas y qué están diciendo, entonces esta conexión de culturas, y para eso necesitas de la traducción, y por otro lado está la exploración del lenguaje, que es un tema súper interesante, los libros que vamos escogiendo siempre buscan tener alguna peculiaridad que creemos que representa un reto para el traductor, ya sea por lenguaje, por contexto, y se nos hizo interesantes tener un alcance distinto que hable a otras literaturas, porque sí bien recibimos muchos libros en traducción vienen de pocas editoriales, que ya conocemos todos, porque las editoriales mexicanas manejan libros de pocos autores que no sean de habla hispana, pero son los grandes grupos editoriales los que tienen los medios para hacerlo, entonces creo que podemos ser una opción para presentar autores distintos y hacer crecer las opciones.

¿Cómo ves el medio editorial en Monterrey?
En Monterrey se publica mucho. El estado tiene los recursos para hacerlo: la UANL, el Fondo Editorial de Nuevo León, Conarte, todas publican un buen número de libros y de muy buena calidad, aunque se ven poco en las librerías fuera del estado. Pero bueno, existe la infraestructura, existen los autores. También están las editoriales que van surgiendo y las que llevan algunos años trabajando: An.alfa.beta surgió como revista literaria en 2008 y luego se volvió editorial, creo que en el 2012 y llevan varios años siendo ejemplo en muchas cosas. Están Atrasalante, de Iván Trejo, Vaso Roto, Postdata… cada una con una identidad propia. Luego estamos nosotros, que vamos arrancando y buscamos, si bien seguir siendo regiomontana, hallar la manera de operar de forma internacional, aunque vayamos en los primeros pasos.