#Antártida: Luis Bugarini

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Los cinco libros que Luis Bugarini* preservaría en el fin del mundo:

Sin ecos de ciencia ficción o de fingido fatalismo, pienso en el fin del mundo. Incluso más a menudo de lo que quisiera. El terremoto del pasado septiembre, con sus consecuencias terribles y tan cercanas, me hizo pensar en la biblioteca que he formado a lo largo de más de veinticinco años. Después de la familia, pensé en la biblioteca (espero que no haya sido a la inversa). ¿Podría reponerme a perderla? ¿Valdría la pena seguir sin estos ejemplares, más de uno mordido por los perros que han pasado por esta casa? Al final de sus días, Tolstoi sólo tenía en su cabecera un ejemplar de la Biblia y las obras de Dostoievsky. ¿Se necesita más? Lo dudo. Es la radiografía más clara, a dos vías, del alma humana. Elijo cinco libros que pondría en esa nave espacial que orbita en el universo, con la dirección de la Tierra y material humano diverso, por si se halla vida inteligente más allá de nuestro alcance. También los salvaría si es todo lo que podría leerse con el fin de la civilización. Quizá ya no estamos lejos, así que llega la hora de hacer la maleta

Los Ensayos (Montaigne)
Imposible reflexionar sobre la condición humana sin asomarse antes a la escritura de Montaigne (1533-1592). Es el mejor libro para llevar como compañero a cualquier viaje, o incluso para proyectar una vejez con un mínimo de volúmenes en la estantería. Esto es esencial. Cada línea es fundamental por su candor y, a un tiempo, por su posibilidad de llevar la individualidad hacia un plano de aplicación universal. El caudal de citas de la literatura griega y romana hace brotar capas de escritura, que no hacen sino confirmar que cualquier línea, incluso la más necesaria, es por fuerza otro ejercicio de reescritura.

Historia de mi vida (Giacomo Casanova)
Giacomo Casanova (1725-1798) es, por definición, el escritor europeo más imaginativo de la edad moderna. Su fama de seductor está justificada, pero más allá de eso (analizado hasta el vómito) igualmente hace uso de elementos de los libros de aventuras, de la picaresca y de la novela de intriga. Todo en Casanova es una explosión de acciones que derivan en más y más acciones, que leídas en conjunto subrayan la necesidad del hombre por ejercer su libertad, incluso en contra de sí mismo. Uno de los grandes libros de la historia humana, que debe leerse y releerse sin prejuicios ni ataduras. Goce sin límites.

Walden (Henry David Thoreau)
Este libro no habría llamado apenas la atención de no ser porque el propio Thoreau (1817-1862), eligió alejarse de la civilización para ir en busca de un “hombre nuevo”. La posibilidad de rechazar el gregarismo late en cualquier corazón humano, al que le llega el momento de considerar si es que no sería mejor vivir en soledad. Las páginas de Walden, llenas de anotaciones preciosas, logran un libro cerebral y emotivo en donde no puede hallarse una sola línea de desperdicio. Más necesario que nunca.

Las flores del mal (Charles Baudelaire)
Este volumen de poemas, que se descubre con apenas entendimiento en la adolescencia, es un excelente compañero de viaje para los días en que la poesía se instala como una preocupación fundamental, antes que sólo un motivo para alimentar la rebeldía mal entendida. Baudelaire (1821-1867) lleva a uno de sus puntos más altos el idioma de Francia, y sería difícil hallar a quien no se haya sentido magnetizado por más de un verso del autor francés, de este libro. Una reunión de poemas sin par para probar que cuando se refieren a un objeto como “maldito”, más que nunca debe abrirse hasta agotar sus páginas.

Guerra y paz (León Tolstói)
Una vez que se llega a Tolstói, no hay camino de vuelta. Es una escritura generosa que permite la familiaridad y, por lo mismo, se instala en el centro de la memoria lectora. Tolstói (1828-1910), que eligió la vida comunitaria antes que una vida de privilegios propia de la burguesía en la cual nació, llega a su punto más alto en esta novela sobre la campaña militar de Napoleón para conquistar Rusia. El drama de ‘Natasha Rostova’ es el de todas las mujeres que atestiguan la decadencia del mundo que las rodea, y además logran enamorarse entre las ruinas.

*Luis Bugarini es narrador, poeta y crítico literario. Ha publicado una docena de libros, entre los que destaca la trilogía novelística Europa (2013-2014) integrada por Estación Varsovia, Perros de París y Memorias de Franz Müller; el volumen de relatos Cuaderno de Hanói; el libro de ensayos Hermenáutica; y Se encogió de hombros y dijo:. Realizó estudios de Derecho y Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cursó el diplomado en la Escuela Dinámica de Escritores y el certificado en Teoría Crítica del Instituto 17. Es colaborador de la revista Nexos, en cuyo sitio web alimenta el blog Asidero.