El amor antes y después del final de mundo, de José Luis Enciso

Por Miguel Ángel Hernández Acosta.

¿Es posible percatarse del fin del mundo si no hay catástrofes, si no suenan las trompetas de los arcángeles? ¿Cómo debiera ser ese día en que todo acabe? Este libro de cuentos está dividido en dos secciones: Antes del fin y Chismes del fin del mundo. En ellas, 17 relatos muestran la eficiencia de un autor que no tiene prisa por narrar, quien a pesar de la brevedad de sus historias escoge la palabra precisa para no dar explicaciones o dejar al lector sin entender. A pesar de lo que sugiere el título, El amor antes y después del final del mundo es un conjunto de narraciones que tienden a lo poético y a lo metafísico. En ellas hay revelaciones que sólo se hacen presentes para quien lee, hay evocaciones de que todo está por transformarse y hay personajes que adquieren consistencia y vida gracias a que son únicos por sus características: un niño a quien visita un ente y le pide acabar con el ser que acabará con el mundo; un infante que atormenta a una mosca el día cuando muere su madre; un hombre que presencia la desaparición de todas las aves de su entorno; un personaje que se debate entre el amor de dos mujeres que son la misma, pero quienes desean la muerte de la enemiga; un juego entre un chiquillo y un soldado que puede desencadenar las hostilidades entre dos países; una señora quien se trastorna el día cuando comienzan a enviarle flores; un hotel de paso que es objeto de un análisis filosófico sentimental; un pequeño que alimenta con música a la planta que ama… Todas las anteriores son tramas que bordean la cotidianidad, pero que en ella se acercan tanto a los seres que la habitan que hallan la rareza que habita en todos ellos.

José Luis Enciso construye estos cuentos con una minuciosidad que queda al descubierto en la calidad de cada uno de ellos. Si, como advierte la solapa del libro, estos son textos que “se reúnen por primera vez luego de andar desperdigados a lo largo de una década”, han sido hilvanados de manera tan diestra que lucen como una colección realizada en un único momento, donde se ha cuidado que embonen en una temática y en un ánimo creador. La cadencia y el ritmo que impregna este libro no son un distractor para que las tramas avancen, para que la anécdota quede de lado. Si en Los condenaditos, el autor ya había demostrado su capacidad fabuladora, en El amor antes y después del final del mundo quita el peso que en aquel tenían los nombres de los personajes y refresca su narrativa. A ello ha añadido una prosa cuidada y un tono ensayístico que dan una mayor consistencia estos cuentos.

En Precisiones acerca de dos náufragas enemigas apunta, por ejemplo: “Será que cada forma halla caprichosamente su sitio en el tiempo y en el espacio y con ello delinea lo que muchos llaman destino, por eso debo aclarar que ‘mujer’ es el nombre de dos náufragas que riñen, cada una desde su océano, y convierten mi tránsito por sus aguas en una deriva cíclica”.

El amor antes y después del final de mundo es un libro fuera de las tendencias comerciales actuales: en él el autor se mortifica por contar, pero también por dar un estilo preciso a su narrativa; hay en estos relatos una petición de complicidad por parte de un lector atento, y hay una voz madura que al igual que el poema de Czeslaw Milosz, nos permite comprender que el apocalipsis ha empezado y sucede en nuestro entorno, aunque nosotros no nos percatemos aún.

Enciso, José Luis. El amor antes y después del final del mundo. México: FOEM, 2015.