En gustos se rompen listados

De libros:

El “qué dirán”, ese hermoso freno que nos ponemos en la lengua y en la pluma a la hora de expresarnos, no ha perdido vigencia, ni la perderá. En el terreno de los libros, parece estar más presente que en ningún otro: “no le digas a fulano o mengana que su texto es poco menos que papel de baño porque, uy, es quien dictamina en tal editorial” o “dale coba al maestro con sus textos, ya está grande y pues ya tiene su nombrecito”. O en otros casos “¿No te gusta Pitol? No amigo, no sabes nada de literatura”. Nos gusta usar los verbos deber y tener con mayor soltura de la que nos damos cuenta y, aunque en ocasiones los enarbolamos como símbolo de encomio (debes/tienes que ver esta película, es que me gusta mucho, tanto que quiero compartirla contigo) y no de colonialismo intelectual, muchas de las veces tienen un sentido adoctrinador (en el mal sentido de la palabra).

Nada lubrica el engranaje del mundo literario como la hipocresía, parece ser el mensaje. Ráscame la espalda que yo rascaré la tuya, es el mantra de algunos a la hora de emitir sus opiniones o brindar su dictamen; nada del otro mundo, nada que no se vea a diario en otros ámbitos de la vida; en la vida misma. Sin embargo, y aunque no soy ni el primero ni el último en hacerlo, quiero poner una lista de algo de lo que me gustó y no me gustó leer durante 2016.

Sé que hay numerosas listas de gente que recomienda sus libros favoritos del año (y gente que está pendiente de dichas listas, donde el cadenero literario decide quién entra y quién no a la rotonda de los autores ilustres). Hay, también, por otra parte, listas que actúan en sentido contrario: de aquello que no ha gustado. Ambas listas, me parece, tienden a ganar más enemigos que amigos (acaso la palabra “enemigo” sea demasiado fuerte, lo acepto) puesto que pueden generar animadversión por igual partida: en el primero, por incluirlos en una lista de corte más bien “negativo”; en el segundo por haberlos excluido de la lista benévola. Claro, lo anterior sucede cuando el que enumera tiene cierto renombre en el mundo editorial. Así que, en concordancia con lo anterior (y con la libertad que me brinda el no ser jurado de nada), sin mayor afán que el compartirla (no es esto, de modo alguno, una lista que trate de recomendaciones) va la lista de los libros/textos que no me gustaron (aunque a veces algunos otros, de los mismos autores, sí me gusten), una lista subjetiva (to each his own o en gustos se rompen géneros, como acomode mejor).

*La madre, de Italo Svevo, contenido en el libro Vino generoso y otros relatos.
*Willi, en Todo el tiempo del mundo, de E.L Doctorow.
*Me dicen que diga quién soy y La hora de los cansados, relatos que forman parte del libro Suicidios ejemplares, de Enrique Vila Matas.
*El asesinato de Ramón Vásquez, contenido en el libro Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, de Charles Bukowski.
*Metafísica del huevo, contenido en el libro Disertación sobre las telarañas, de Hugo Hiriart.
*Minificciones, de René Avilés Fabila (todo el libro).

Y también algo de lo que sí me gustó:

elimperio

*Misa de gallo, de J.M Machado de Assis, contenido en Antología de narrativa brasieña.
*Sexo con una camella en Mágico, sombrío, impenetrable, de Joyce Carol Oates.
*Makedonija, del libro Al este de Occidente, de Miroslav Penkov.
*El paisaje de los sueños, que forma parte de los Cuentos completos, de Carlos Pérez Merinero.
*El imperio, de Ryszard Kapuscinski.
*Empate entre Mojave, en Música para camaleones, de Truman Capote y Cachorro, en Pecados sin cuento de Richard Ford.
*Lacrónica, de Martín Caparrós.

Defiendo mi derecho a equivocarme también, pero los textos que enumeré como malos son, a mi gusto, auténticas piezas de horror.

De lobos:

*En el discurso que Meryl Streep pronunció durante la ceremonia de Los globos de Oro, aseguró que “Hollywood está lleno de extranjeros, y si los echamos del país entonces no quedará nada que ver que no sea futbol americano y artes marciales mixtas, que no son artes”. Una forma bastante peyorativa de expresarse de personas que, al igual que ella, tienen como herramienta de trabajo el cuerpo. Pésimo comentario, que habla de su ignorancia al respecto. Como muestra va un video de algo de lo mejor del 2016 en materia de MMA:

*El mundo del videojuego y el de la literatura caminan de la mano de forma cada vez más notoria. Este 2017 se espera el lanzamiento de Call of Cthulhu, videojuego basado en el relato de H.P Lovecraft, aunque ya juegos anteriores, como Eternal Darkness, Sanity´s réquiem, habían echado mano de la obra del estadunidense. En Silent Hill, además, las referencias a este autor, así como a otros del género, es notoria. Alan Wake, por ejemplo, una exclusiva de Xbox 360, tiene como protagonista a un escritor norteamericano.

Aquí la liga al tráiler del juego a estrenarse este año.