Declaración de reconocimiento

Esta vez sin cita previa pero sí con la presente aclaración, me permito utilizar mi blog Atarazanas en SuplementodeLibros, siempre dedicado a microensayos de crítica cultural, para mostrar con una cierta impudicia el corazón de la intrahistoria de un proyecto que tuvo lugar en y desde México y que tendrá un día no muy lejano más futuro que pasado pero que ya dejó una huella que puede quedar en el olvido o ante la que es posible que nadie quede indiferente. Para ello, nada mejor que esta declaración de reconocimiento que en realidad es un fragmento de un cuento largo o de una novela corta, que tanto monta, titulada “Póngame la más picosa”, que conservo y conservaré por un tiempo inédita, y que habla en unos cuantos párrafos de mi vivencia mexicana. El presente extracto habla de alguien sin quien no hubiera sido posible la realización de ese proyecto.
M. P.-P.

(…) Cuando dije que no me impusiste que sí y viceversa y yo tampoco hubiera hecho eso en lo que te empeñaste pero se hizo una y otra vez porque te comprometiste a ello por tu propia cuenta y sin contar conmigo o porque tus estados de emoción te obligaban a ello y pese a que alguna vez solo te pedí que me disculparas por unos días y me cubrieras las espaldas y qué quieres que te dijera pues la puritita verdad híjole que parecí la llorona un día tras otro un infarto una desconsolación y alguna alegría esporádica de vez en cuando pero así estoy ya te digo que si nunca pude hacer lo que quería que si esto siempre fue más tuyo que mío que si al final sentía que estaba fracasando en todo que si algún día podría hacer ciento por ciento por mí mismo mi proyecto y así ser responsable ciento por ciento de todo y no como ahora en que soy responsable hasta incluso de aquello que nunca quise que se hiciera pero sin embargo se hizo que misjijos se me pierden que te los llevaste que nunca fueron míos pues siendo míos y queriendo yo siempre compartirlos contigo tú mandaste siempre más sobre ellos que yo mismo y decidiste incluso pese a mis compromisos y contra ellos y pese a todo y me condicionaste por completo y al final el único responsable de todo fui soy y seré solo yo y bien lo sabes que te estoy diciendo la Biblia pero no tiene importancia ni modo porque total yo nunca di lo que quisiste y tú dándolo todo nunca satisficiste lo que yo te pedía o nunca siquiera según tú dices te lo pagué lo cuál era es y será siempre injusto por mi parte o por la tuya y aunque yo sea el pagano único de todo total qué remedio me queda y todo se me venga ahora encima todo yo te amé no sé si por mucho o poco tiempo pero te amé y quise amarte y eso es lo único que me importa y fui el poco tiempo que fui tuyo más leal que fiel yo lo comprendo pero si tuviera que tirarme a la calle a lavar coches o a bolear zapatos o a servir tragos en bares o cantinas o a despachar en una tienda jugos de tomate o bolsas de patatas o jamón loncheado o calcetas porque tengo que vivir de algo de una santa vez y no puedo vivir en la calle ni en dos lugares a la vez ni en dos continentes o en dos planetas o en dos horarios laborales o en dos tragedias únicas y tuve además que rechazar trabajo que solo podía hacer contigo y que daba dinero porque tú tenías tu trabajo que no lo daba aunque ahora por lo visto te lo de pero te gustaba porque ambos sabemos eso de que yo tendré la culpa de todo lo que decidiste o no decidiste que soy un incapaz que la vida me da vueltas que el imperio de tus imperativos fue un cañón giratorio más devastador más hermoso más fértil más total que todos los popocatépetls que nos cubrieron siempre de ceniza agridulce con fumarolas llenas de temblores porque es la vida y güey yo te amé te amé como pude te amé por derribo y te confieso que hace mucho aunque no fueras tú quién lo conseguiste que yo también lo conseguí pero no te enteraste que incluso te amé cuando por un desahogo me despisté unos minutos o unas horas de tu vigilancia y control y tan solo miraba por la calle por si pasaba mi ángel de la guarda que me viniera con recados o porque atosigado nadie puede hacer otra cosa que buscar alguna liberación por pasajera que ésta sea pero eso es lo único importante que te amé gilipollas que aunque no hubiera querido yo te amé y que por eso por ti renuncié a todo y fui consecuente y aguanté la que me cayó y la que me cae pues además no me queda de otra pero di hasta el último aliento de mi ser por nosotros por ti y ojalá que pueda ser capaz de darlo hasta por la realización de alguno de mis sueños aunque ya no quede más remedio que sea sin ti que en cualquier caso a estas alturas ya es lo de menos cabroncísima tuya llena de estéril desconfianza y de castrante miedo y también da igual ya la propia vida que ya solo es posible no en nosotros sino en mí con todo lo que creí en ti confié en ti aposté por ti por el milagro de que el agua se mezclara por primera vez desde que existe no la Piedra de sol sino la idea por la que ésta fue concebida con el aceite y aun así sueño con que algún día puedas sentirte bien y con solo bien me conformo conmigo y por ello incluso dispuesto estuve a renunciar a todo con tal de que no me miraras así pues te juro por todos los muertos de México y de todos los planetas chingaos que a ti lleva la tiznada la meá de un gato y no digo perro porque en el de efe no los hay y si no qué íbamos a comer en los tacos de la esquina de a ocho o de a diez o de a cinco cada uno o no digamos en ésos tan recordados siempre por mí de Indios verdes de a cinco por diez y guau y creo que no podría soportar que volvieras una sola vez a mandarme a la chingada pues ni modo que de ambos fui el gato y bien asumido que tuve mi papel y eso es todo qué quieres que te diga que conste que me da lo mismo que se cumpla ninguno de mis anhelos porque tú y yo nosotros pasara lo que pasara fuimos lo único importante tirana y yo al fin y al cabo tampoco nunca hice nunca de verdad esa vanidad de apuntarme los tantos que por su naturaleza fueron siempre fruto del trabajo de un equipo pese a lo que tantas veces me dijiste en esa manía tuya de pedirme qué digo pedirme exigirme lo que no estuviste dispuesta a dame bajo ningún concepto y nunca lo estuviste y si como me dijiste y me dices me amas que yo te creo que de verdad que te creo aunque te confieso que nunca lo he visto que eso es algo que no puedes decir ni de mí pese a todos tus reclamos que algún día ojalá que no tengamos más caminos que encontramos no ya tú y yo que eso no tendrá lugar sino cada uno consigo mismo por tu empecinamiento cerril e irracional en que yo fuera tuyo a cualquier precio cuando en realidad siempre lo vieras o no lo fui algunas veces contra mi voluntad eso tampoco te lo niego y lo fui y acepté seguir siéndolo en esa contradicción tan por completo fuera de cualquier límite razonable y en esa manía tuya invasora por desconfianza y por sentido de la territorialidad y por sabe Dios o solo tú o qué razones de autoestima o inseguridades que no compartes y que te condicionan hasta la respiración sobre todo en lo que a mí concierne hija pero de lo que estoy seguro fue de que te amé y quise construir contigo una catedral sedienta de verdaderas letras y realidades que fueron al final la fosa en que enterrarme a descansar de una vez y no sé si de nuestro imposible amor o de haberme reventado entre tanto papel y tantos egos ante la indiferencia o el linchamiento de unos pocos, el aplauso interesado de varios y el reconocimiento de no menos (…)