Olivia, el bosque y las estrellas, de Nuria Santiago

Por Miguel Ángel Hernández Acosta.

Ganadora del Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor 2015 e ilustrada por Ángel Campos, Olivia, el bosque y las estrellas narra la historia de una niña de 10 años que un día se queda huérfana de padre.

La trama comienza cuando su padre sale al bosque y no vuelve a casa. Ante la falta de información por parte de su madre, quien sólo se sienta a esperar, ‘Olivia’, la niña, decide acudir con su primo ‘Domingo’ y contarle lo que está experimentando. Al saber que otros hombres del pueblo están desapareciendo en el bosque, deciden emprender una aventura en su búsqueda. A ellos se unen ‘Marina’, ‘Manuela’, ‘Manuelito’ y ‘Jacinto’. Junto con el perro ‘Horacio’, van al bosque y descubren que hay talamontes, quienes están deforestándolo y acabando con quienes se oponen a ello. En este viaje se enfrentan a una de las personas que están talando y gracias a ‘Manuelito’ logran regresar al pueblo con bien. Las madres se enojan con ellos, pero al mismo tiempo se inspiran, al considerar que si unos niños fueron capaces de enfrentarse a los talamontes ellas también deben hacerlo. La historia se va transformando poco a poco en una aventura que enfrenta a un pueblo con las autoridades corruptas que permiten la explotación del bosque. Pronto se organizan y logran expulsar a los talamontes y a las autoridades que han provocado, entre otras muchas cosas, la pérdida de sus creencias. En este punto, los habitantes del pueblo se organizan y crean un nuevo gobierno, además de que logran que los usos y costumbres del pasado se impongan a la modernidad. Del padre de ‘Olivia’ no se vuelve a saber, pero la madre le promete a la niña que si un día su hija desaparece ella la buscará hasta el último rincón del mundo.

A decir de la contraportada del libro, éste promueve valores como la inclusión y la paz, además de que desarrolla temas familiares. En este sentido, Olivia, el bosque y las estrellas, es un texto que desarrolla una historia con valores dicotómicos en donde hay un pueblo bueno que se enfrenta a unos extraños malos, donde el gobierno es corrupto y donde los habitantes son honestos, en el cual los niños desean convertirse en profesores, pues ellos son personas que luchan por el bien común y los buenos valores.

Dividida en nueve capítulos y un epílogo, esta novela narrada en primera persona fluctúa entre un pasado remoto cuando ocurrió la trama y un presente que resalta de la narración por no tener una explicación para su uso. Por ejemplo, hay un momento en que Olivia cuenta lo que le sucedió a su padre y cómo se desarrollaba su vida mientras tanto, pero llega a un presente que hace suponer que la narración es contada desde un hoy que sólo a veces aparece: “Horacio no se despegaba de nosotras, e incluso Michu llevaba días y noches enteras acostado cerca de la ventana como esperando a mi papá. Extraño a mi papá, extraño su sonrisa”.

Además, presenta dos personajes cuya tranquilidad es extraña: Olivia y su madre parecen sólo enunciar su preocupación por la desaparición del padre, pero no hacen gran cosa por encontrarlo. Así, la narradora señala: “el único día que mi mamá se levanta tarde es el domingo, de modo que tenía tiempo”. ¿Es verosímil que la madre de Olivia mantenga su costumbre de levantarse tarde incluso cuando su esposo ha desaparecido?

Existen otros detalles que son atribuibles a la autora, Nuria Santiago, pero también al editor de la obra. Por ejemplo, en algún momento los adultos del pueblo deciden reunirse en la iglesia, pero la narración indica posteriormente que fue en la escuela. Esta reunión se realiza la tarde del viernes, pero la narradora señala que, a la mañana siguiente, “como cada viernes”, las mujeres se juntaron para limpiar las calles.

Asimismo, la historia implica un conflicto que queda flotando al final, cuando la madre de ‘Olivia’ le promete que si la niña desaparece ella moverá campos, bosques y pueblos hasta encontrarla. ¿Es esto una aceptación implícita de que no hizo lo mismo por hallar a su esposo?

Olivia, el bosque y las estrellas, de Nuria Santiago, es una novela infantil que no sólo pretende plantear una historia, sino que quiere educar y moralizar a través de ella. En la actualidad, la literatura infantil tiene otra corriente que halla en las historias una forma de entretenimiento, más que de enseñanza. El lector que busque esta segunda opción, encontrará en este libro una buena opción.

Santiago, Nuria. Olivia, el bosque y las estrellas. México: Conaculta-SM, 2015.