Encore, cuentos inspirados en el rock

Por Jonás “Eveready” Domínguez.

Si alguien encarna todos los males del rockstar es Axl Rose. De manera particular, el líder de GN’R se caracteriza por su impuntualidad; desafecto que, valga el comentario, parece retomar de una forma de ser muy mexicana -incluyendo a aquellos que suelen ser muy rockeros.
Los organizadores de la presentación del volumen Encore no fueron la excepción: hicieron esperar más de una hora para abrir el micrófono. Lo sobresaliente de la noche fue que el retraso no eliminó el ánimo de camaradería entre los presentadores, la mayoría periodistas groovies, quienes reiteradamente se halagaron unos a otros, a tal punto, que contagiaron a los asistentes al bar Black Horse de una vibra especial.

Cerveza en mano uno se entera que este compilado forma parte de una apuesta literaria por vincular rock y literatura por parte de Resonancia Magazine, publicación que, con apoyo oficial, logró imprimir 300 ejemplares y así, dar salida en formato libro a trece cuentos inspirados en canciones de rock, escritos por autores mexicanos reconocidos tanto en el periodismo musical como en la ficción breve, acompañados de una ilustración respectiva, creación del colectivo mexiquense Licuadora Creativa.

La sesión comenzó con palabras del periodista y ciclista Rogelio Garza, autor de un cuento dedicado a la comuna californiana de mediados de los sesenta llamada Grateful Dead, el cual rescató de un libro inédito, por lo que se trata de un fragmento a manera de crónica de un concierto inexistente de esta ecléctica agrupación artística hippie/pacheca/chelera/ que trabajó literatura “post beat” (de la pluma de Robert Hunter) y rock de una manera “muy interesante. Además porque considero, en lo personal, que Jerry García (vocalista y guitarrista) es un Beethoven del rock, y así lo retrato: como un genio musical que concibió vida y arte como algo único en una época en que cambiaron muchas cosas.”

Presentado como dibujante y “librepensador“, Franz De Paula comentó que su cuento Nocturno usa Dark Side of the Moon de Pink Floyd como fondo musical para narrar un viaje en el tiempo de su “mejor amigo“: un gato, a quien quiso rendir un tributo.
En uno de los discursos más arrebatados de la noche, De Paula se dio tiempo de hablar del frenesí que se apodera de todo aquel entusiasta que combate las prohibiciones o lineamientos inculcados desde siempre, de su libro conceptual Mentalmorfosis, así como exhortar a los lectores de Encore a descubrir la frecuencia especial que cada cuento tiene y ligarla con “esa resonancia que todos traemos” no sin antes mencionar que “esta colaboración significa mucho para mí porque tiene que ver con una posibilidad de libertad creativa“.

El ex editor de la revista Gorila, Carlos A. Ramírez, explicó que su “pequeño cuento” tiene una anécdota real como parte de sus andanzas nocturnas y por tanto, más que una ficción, lo narrado puede ser leído como autorreferencial, señalando que la canción “Lucretia, My Reflection” de Sisters of Mercy ocupa un pináculo en su memoria sentimental. “Uno escribe porque no le queda de otra, es una especie de bella maldición; y si además te gusta el rock and roll es inevitable que termines publicando. Eso es mucho de lo que nos pasa.”
Antes de apoyar la lectura de Mariana, My Reflection (su autor se mostró un tanto tímido), Alejandro González Castillo se ocupó de su cuento, escrito en celular, intitulado Tercio de muerte, en el que el escenario es “una cantina mítica“, decadente, llamada La Faena, en el Centro Histórico “donde ha habido tocadas increíbles, underground“, por lo que fue un tanto natural que retomara un concierto de Stevie Moore como suceso narrativo.

Pedro Escobar, artífice del proyecto, resumió los cuentos escritos por Israel Miranda Salas (“él es un tallerista excepcional y su cuento contiene toda la vibra de The Cure“); Bernardo Fernández BEF (“colabora con un cuento que escribió hace más de 20 años y tiene que ver con aquella época que, aparentemente, era inofensiva, y para ello usa Barco a Venus de Mecano, que parece una canción fresa pero en realidad habla de un adicto a la heroína“); Erika Mergruen (“su cuento tiene que ver con aquellos que gustan de atesorar el disco vinilo“); Armando Vega-Gil (“un autor muy destacado, con mucho humor, cuyo cuento es de un niño que quiere robarse los calzones de la hermana de su amigo y toma como pretexto el Sargento Pimienta de Los Beatles para entrar a esa casa“); Raquel Castro (“ganadora del Premio Angular de Novela que habla sobre jóvenes en la onda dark, muy divertida también. Este cuento podría leerse como un bonus track de Ojos llenos de sombra porque recupera algunos de los personajes no protagónicos. Es un relato de darks que son gays“).

Encore incluye una rareza: “un cuento rockero” de Alberto Chimal del que se podría decir, sin temor a exagerar, que telequinesia y rock rompen la armonía de lo que alguien dio por llamar “la gran familia mexicana“.