REVIVAL. Reaparición de cuatro narradores sin reservas

Por Jonás “Eveready” Domínguez.

¿Qué tienen en común Constanza Rojas Caballero, Alejandro Pérez Cervantes, Adolfo Vergara Trujillo y Jesús DeLeón-Serratos?

La respuesta se va alargando a medida que uno revisa cada (largo) nombre. En primera instancia todos son narradores nacidos en la década de los setenta (tres de ellos en el norte del país). Todos publicaron un libro de relatos o cuentos en el primer lustro del siglo XXI. O casi todos: tras obtener el premio Nacional de Cuento “Julio Torri” en 2006, Pérez Cervantes publicó al año siguiente Murania (Fondo Editorial Tierra Adentro), un libro de ocho cuentos profundamente relacionados, de manera que asemejan una novela; estructura símil al “compendio de anécdotas y ficciones” que engloban Frontera pop, publicado en 2003 en la colección Milenaria del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA), como parte del premio al ganador del XXVII concurso estatal de literatura “Juan B. Tijerina”, que en el año 2000 obtuvo Jesús DLeón-Zerrath.

En Freak y otros tormentos (Ficticia, 2002), Adolfo Vergara Trujillo reveló relatos violentos, crudos, explícitos; mientras que la sinaloense Constanza Rojas publicó, en Jamaica 69 (Moho, 2002), una “selección de sus relatos más intensos“.

Todo este recuento sirve para hacerse una pregunta clave: ¿qué pasó a lo largo de una década con estos narradores de voz singular (dos de ellos incluso premiados y por tanto publicados por fondos editoriales de instancias gubernamentales)? Esa misma pregunta propició la curiosidad en el sello Librosampleados, a tal grado, que los cuatro narradores fueron consultados para conformar un libro electrónico de relatos inéditos. El resultado aparece este mes de marzo bajo el título de REVIVAL, reaparición de cuatro narradores considerados “sin reservas“.

De los creadores de MURANIA, JAMAICA 69, FREAK y FR0NT3R4 P0P

Sin un hilo textual común, REVIVAL ofrece cuatro historias que dejan ver mucho de las filias y obsesiones de cada autor.
En su cuento Abogánster, Vergara Trujillo realiza un homenaje al escritor de culto Mario Trejo González, mejor conocido como Gonzalo Martré, de acuerdo a una anécdota que le compartiera el sarcástico autor hidalguense.
Por su parte, Rojas Caballero se interna en el imaginario juvenil que permea en las redes sociales con un relato coral que retoma su estructura de una sala de chat.
En Niño del temblor, Pérez Cervantes narra la historia de un niño aficionado a la lucha libre; y en Cámara oscura, relato de DeLeón-Serratos basado libremente en un cortometraje homónimo, el narrador radicado en Austin, Texas, escribe una carta cargada de referencias a la vida contemporánea.

El arte de publicar

A través de un breve cuestionario SuplementodeLibros recopila la opinión a tono personalísimo de cada uno de los narradores de REVIVAL:

Publican su primer libro de relatos o cuentos… ¿qué pasa después?
APC: Aunque el tiraje se agotó, no hubo la promoción que merecía un premio nacional de cuento. Nunca se organizó una presentación en D. F. ni en ninguna feria importante. Luego todo contacto se perdió. Fue árido el asunto. Después del “Julio Torri” seguí escribiendo.
AVT: Publiqué Freak y otros tormentos en Ficticia porque fue la única editorial que se aventuró a publicarme -cosa que voy a agradecerles siempre a Marcial Fernández y a Mónica Villa-. En su momento hubo un patrocinio que le permitía a la editorial arriesgar mil ejemplares con un muchacho pretencioso; sin el patrocinio la cosa cambió: ya no se permiten aventurarse tan drásticamente; y está bien: deben intentar consolidarse, crecer con lo seguro. Quizá en el futuro, si las cosas mejoran, se aventuren de nuevo a publicarme; aunque yo me aventuraría, de nuevo, con otro muchacho pretencioso.
CRC: Creo que todos los que publicamos en Moho estamos dañados y somos anormales para muchos. Por ello Moho es mi familia, le tengo amor a todos los que pertenecemos a ella, de hecho hasta les digo mis hermanitos moho… Después del libro publicaba en La Mosca y en el semanario El Zorro en la Mesa.

Jesús DeLeón-Serratos

JDLS: No sabía cómo funcionaba el proceso editorial en México. Estaba en Taller Terra Ignota, coordinado por Federico Schaffler en Nuevo Laredo, y un día dijo vamos a sacar libros, y sacamos libros. Yo tenía veinte años y la idea sonaba poca madre. Todo es un blur ahora. En un lapso de tres años publiqué cuentos en libros y revistas estatales. Nos paseamos en los encuentros de escritores leyendo nuestras cosas y repartiendo ejemplares de Umbrales y todo el show. Estuvo cool y medio glam. Luego vino ‘fr0nt3r4 p0p’ en el 2001 y todo se fue a la mierda cuando abrí mi primer blog [risas]. En el 2004 publiqué un cuento en la revista Blanco Móvil y de ahí seguí escribiendo pero mucho más despacio.

¿Por qué no han vuelto a publicar otro libro de cuentos?
APC: Yo no vivo para la literatura. No es lo más importante para mí. Sonaría mamón si lo dijera. He seguido en algunas antologías, dedicándome al periodismo cultural, reseñando, haciendo crónica. Publiqué un libro de textos periodísticos hace poco más de un año. Empiezo uno enfocado a la fotografía documental coahuilense. Sigo escribiendo cuentos. No he publicado un libro de narrativa en cinco años porque creo que los libros necesitan el tiempo que deben tener, ni antes ni después. Veo mucha carrera de caballos, mucha prisa, mucha ansia de brillar.
AVT: No sé qué se piense de lo que escribo, pero para mí es cosa seria; no soy un genio —me cuesta mucho trabajo terminar un relato que me guste, por lo que me tardo bastante—, pero nunca publicaría un libro de “mi basurita”. Y aunque hoy tengo tres libros completos, que además me gustan, he aprendido que publicar es un “arte” diametralmente opuesto al de escribir. En resumidas cuentas, es cierto: no he publicado en una década, porque quizá no tengo ese talento; pero nunca he dejado de escribir.
JDLS: Cuando dejé México sentí que rompí la conexión con el mundo literario. Por fortuna (o lo que sea), Gerardo Sifuentes me infectó con el virus de los blogs, y eventualmente eso fue mi gateway drug al Twitter. Escribo por ejercicio. Me gusta jugar con las palabras. Por eso estoy a gusto ahí. Sigo escribiendo, me pasé a los guiones. En el taller me decían que mis historias parecían cómics y que eran cinematográficas y decidí intentarlo. Esas historias serán contadas por alguien más pero hace mucha ilusión ver a mis pesadillas emocionando a otras personas.
CRC: En realidad uno nunca deja de escribir: siempre esta el cuaderno de notas de ideas, los cuentos que uno tiene en la cabeza, pero es necesario vivir para poder escribir, para que tus cuentos se vuelvan creíbles, plasmen los años que ya llevas a cuestas. No abandonaré las historias de pubertos pero creo que el enfoque actual es otro, tal vez más sarcástico… o se mezclen ya las historias de cuarentones. Uno siempre será o se vuelve una voyerista: una roba historias. El sueño de todo escritor es vivir de escribir, pero creo que ya no sería un placer…. escribir es un placer que me apasiona.

¿Qué hacen ahora? ¿A qué se dedican?
AVT: Me dedico a lo mismo que me dedicaba hace diez años: soy asesor en planeación y construcción de escenarios, hago corrección de estilo y cuando se atreven, me dan el cuidado editorial de algún libro. Eso sí: el día de paga —igual que hace diez años—, me compro una botella de whisky y escribo.
JDLS: Tuiteo y veo cine. Trabajo para una non-profit. Soy papá de Nadja y Luba y vivo con Ellen (y Pollyanna y Kim Deal). Escribo y traduzco guiones. Cuando no estoy haciendo nada de eso, estoy cubriendo algún festival de cine para @filmbunker o representando a @morbidofest.
APC: Tengo un libro de cuentos inédito y termino una novela. Entré a estudiar un posgrado. Me dediqué a dar clases y a criar a mis hijos.
CRC: La verdad, vivo de mis rentas.

¿Para ustedes qué significa narrar o escribir cuentos desde la lógica actual?
JDLS: Narrar siempre ha sido la terapia. Ahora narro en Twitter. Por lo regular los tuits son chispas de un proceso mental mayor. Ahi voy y pruebo diálogos. Ahí juego tetris con las palabras. La idea nunca fue dejar de escribir pero mi ADD se desborda con tanta tecnología y termino atrapado en loops tecnológicos, si me permites citar a Portlandia. Pero este hiatus me dio tiempo para experimentar, para crecer. El break no fue definitivo, pero no me sentía a gusto con lo que estaba produciendo. Ahora tengo los mejores cuentos empezados. [risas] Sólo necesito un pretexto para publicar.
CRC: Narrar historias lo es todo, es compartir, es tener un lector complice que rie junto contigo.
AVT: Escribir, para mí, sigue significando diversión, aun cuando lo que escriba me lastime, me asuste o me avergüence. Mirar por la ventana y encontrarte de frente con la historia sigue siendo mágico; enfrentarte al teclado sigue siendo un reto; y corregir mis borradores en papel reciclado con el color de la sangre sigue siendo brutal (algo que nunca me permitirá la pantalla). Escribir, sin importar el medio en que se publique, según yo, siempre tendrá la misma lógica: se trata de transmitir una emoción —la que sea— para seducir al lector.

Alejandro Pérez Cervantes

APC: Hablaré por mi. Es una perspectiva compleja. Porque es un tiempo difuso, sin lógica. Por ejemplo, esta moda norteña medio postiza de narrar la violencia, rebasada cuando un día de pronto aparecen una plaza pública de Nuevo León 50 torsos humanos. ¿Cómo querer ser original, violento, crudo, si a una kilómetro de mi casa, un mediodía cualquiera encuentra a una muchacha escalpada, con el cuero cabelludo de su nuca puesto sobre el rostro? Es un tiempo informe, difícil, muy muy complejo. Creo que queda rebasado el asunto de plantear respuestas de la literatura. La realidad que arde allá afuera nos define la literatura como un ejercicio solipsista, estéril. Para mi cada vez es más difícil hacer un libro, justo por lo anterior, porque cada vez es más transparente lo que hago mal, soy más consciente de mis limitaciones, de mis errores. La escritura es una forma de la rabia y del desasosiego, esa espuma negra que te crece dentro cuando detienes la ida a la escuela de tus hijos por que oyes de cerca las ráfagas. Odio tantas caricaturas que se han hecho de esto. Inventar palabras que ahoguen el batir de los helicópteros sobre tu azotea. Es duro plantear algo cierto cuando los cuerpos cuelgan sobre un puente al amanecer. Escribir es una de las muchas maneras en las que tenemos de resistir, quizá la más fútil. La más vana.

¿Qué significa salir en e-book, en un compilado de cuatro narradores nacidos en los años setenta?
APC: Entrar en el formato digital es una experiencia nueva para mi. Estoy un poco escéptico, pero vamos a ver.
JDLS: REVIVAL es el vehículo perfecto para contar una historia que primero fue guión. Además, el reparto está increíble. De los creadores de MURANIA, JAMAICA 69, FREAK y FR0NT3R4 P0P. Me da curiosidad leer cuánto hemos cambiado y la clase de ritmo que puede tener el libro.
CRC: REVIVAL es un refresh ¡y que más con una compilación en e-book, que puede ser leída en cualquier parte del mundo! Es como estar dentro de lo que leía de una niña en el futuro… ya estoy en el futuro.

AVT: Es un gusto compartir con Constanza Rojas Caballero, Jesús DeLeón-Serratos y Alejandro Pérez Cervantes, todos ellos estupendos narradores; y creo que hubieran podido estar media docena de escritores mejores que yo; por eso, mi inclusión en REVIVAL la entiendo más como un gesto de complicidad con el editor; ya sabes: cuando antreas con el dueño de la piquera, la ficha te sale gratis.

COMPRAR ESTE LIBRO