Ahogaperros: La hora de los enamorados

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La hora de los enamorados

Nazul Aramayo*

Torreón es una ciudad cachonda. A las diez de la mañana se calienta el caldo. El alimento para las bestias empieza con la primera llamada en el programa de radio ‘La hora de los enamorados’ por La Caliente 92.3 XHTRR—FM, la radio grupera. El encargado de poner a remojar el burrito es Fernando Rosales ‘El Zorro’. La movida sexual se descubre bajo la superficie de mugre, sudor y doble moral.

Escucho a las morras y a los vatos narrar sus ligues, aventuras, cogederas y menús diversos. Esposos, novios, amantes, mayates, lesbianas, quimeras, machos buscando machos, mujeres buscando efebos, jovencitos buscando padrote, obvias buscando yeseros que les resanen el ano, vírgenes buscando el fierro de sus sueños, señores buscando colegialas que ya se sepan limpiar la cola, deportados buscando su nalga de los noventa cuando el maquilón rifaba y la cumbia valía la pena, desesperados buscando una verga para arrullarla con oraciones de leche y almizcle.

Mi sueño es reunir la colección de pornografía amateur más grande de La Laguna. La enciclopedia del celular rinconero. Sin etiquetas. Sexo sin fijón. Cultivar genitales como en un invernadero antes de que La Laguna se extinga; que el pichoneo digital sea mi legado. El dedeo es cultura.

Imagino las historias pixeleadas y cochinas. Sin folclor ni magia. Mi sueño no es el Boom Latinoamericano. “Quiero que le digas a tus amigas que el rey del pum pum acaba de llegar y nadie lo puede parar”, como advierte El General…
Como decía: la enciclopedia porno amateur como camino de la ilustración contra la doble moral y la súper liga de la decencia.

Imagino el degenere virulento en celulares y pantallas. Gozadera maciza. Enciclopedistas amateur reconstruyendo el rancho en un mosaico de genitales anónimos. Escenas de un contexto social, la pelades cifrada por la ciudad, el lenguaje corporal de la Comarca Lagunera sin velos, miembros en demolición, ventanas vaginales, culos descorchados, fluidos que dan vida a ese ombligo geográfico entre Coahuila y Durango.

En mi sueño soy mi primer límite. Entonces es cuando hablo al programa del Zorro y le digo a las morritas que se quieran dejar caer la greña chidote que me busquen. Y sí. La colección empieza.

Estoy consciente que mi colección puede caer en la peligrosa zona del aburrimiento y en la pretenciosa categoría de obra total. El programa lleva quince años al aire. Las llamadas nunca han faltado. Hay sed y agua mi niño. En La Laguna hay tajos donde echarse clavados. El desierto deviene deseo. Jugos y licuados. Removedero de atole.

La Caliente es la estación y ‘La hora de los enamorados’ el fruto. A las diez de la mañana por la 92.3 FM; y en su edición vespertina el banquete tiene su recalentado a las cuatro de la tarde. ¡Fierro!