Premio Sor Juana para Lina Meruane por Sangre en el ojo

Por Jonás “Eveready” Domínguez

A partir del 29 de octubre de 2012, el nombre de Lina Meruane (Santiago de Chile, 1970) se ha entrelazado con los de otras escritoras iberoamericanas: Elena Garro, Laura Restrepo, Sylvia Iparraguirre, Margo Glantz, Tununa Mercado, Cristina Rivera Garza, Claudia Piñeiro, Tatiana Lobo, Gioconda Belli pero sobre todo con los de Milagros Palma y Sor Juana, toda vez que el jurado del XX premio de literatura “Sor Juana Ines de la Cruz” la ha nombrado ganadora de este galardón para escritoras por su novela Sangre en el ojo (España: Caballo de Troya – Chile: Mondadori – Argentina: Eterna Cadencia Editora, 2012).

Desde el monitor, uno se podría imaginar que -ta y como le sucede a la protagonista de su novela- a la escritora chilena se le reventaron las venas de la retina cuando supo de la noticia. Sin embargo, la imaginación también la vislumbra acomodada en su sillón, con un café en mano, a la espera de que otros premios lleguen. Ya el año pasado mereció el premio alemán “Anna Seghers” y, en las postrimetrías del siglo XX, el aplauso de Roberto Bolaño (que en la escala social equivale a un premio mayor).

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Lina Meruane. Foto: EFE

Periodista cultural, profesora de literatura, editora, autora del volumen de cuentos Las infantas (1998) y de las novelas Póstuma (2000), Cercada (2000) y Fruta podrida (2007); Lina Meruane trabajó durante una década esta novela, la cuarta, sobre la enfermedad y la memoria (personal y social), misma que ahora le presta el reconocimiento en el mundo de la ñ.
Sobre la escritura de Meruane, el escritor Álvaro Enrigue había señalado: “es ácida, tan corrosiva que a veces las frases se disuelven antes de encontrar el punto final que les correspondía“.

Sangre en el ojo: “Una novela sobrecogedora, formalmente arrojada, que ofrece una antropología interna de su narradora y una reflexión del tiempo que pasa por su cuerpo y su conciencia“, ha dicho el jurado. Quizá pase que a Meruane, como a Lucina, su alter ego, no hay “Mal de ojo” que la detenga.

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