#PremioFIL: Alfredo Bryce Echenique

Jonás “Eveready” Domínguez.

Como es sabido, un jurado integrado por siete reconocidos críticos, académicos y escritores, decidió por unanimidad otorgar el galardón al escritor Alfredo Bryce Echenyque (Lima, 1939) autor de las novelas Un mundo para Julius, La vida exagerada de Martín Romaña y No me esperen en abril, entre otros libros, al considerarlo como un “gran cronista de la vida y las búsquedas literarias y políticas de los latinoamericanos”.

La noticia ha caído como bomba entre una gran cantidad de escritores mexicanos, aplicados prontamente en condenar este dictamen debido a lo que la prensa peruana llamó el “plagio sistemático en el que incurrió Alfredo Bryce Echenique“.
Por ejemplo, el caricaturista Agustín Sánchez desde el diario La Razón expresó que “la prensa, los intelectuales y todos los medios deben boicotear ese premio, es una vergüenza que se entregue a un tipo que ha hecho trampa para escribir y es más vergonzoso que alguien con el prestigio que tiene (Jorge) Volpi, lo defienda”.
Por su parte, Ricardo Cayuela, jefe de redacción de Letras Libres se ha manifestado a favor de que se cancele dicha premiación: “Creo que es más fácil declararlo desierto que seguir manchando el premio más importante de América Latina por un autor con esa trayectoria”.

El Premio FIL ya ha tenido sus asegunes, primero al traspasar su nombre de “Juan Rulfo” al de “Literatura en Lenguas Romances” ante la inconformidad de la familia del autor de Pedro Páramo. El año pasado hubo una pequeña exigencia para que el galardonado fuese Daniel Sada.
Para esta edición, la renuncia del jurado, la ratificación del premio o el declararlo desierto son algunas de las exigencias de escritores, académicos y periodistas mexicanos, entre ellos Víctor Roura, René Avilés Fabila y Humberto Mussachio.
En esta polémica (extra)literaria el sospechosísmo ha recaido en las figuras del escritor Jorge Volpi -quien ya se había visto envuelto en un caso con ciertos tintes similares como jurado del Premio Internacional de Cuento “Juan Rulfo” de Radio Francia Internacional 2002- y del crítico peruano Julio Ortega -amigo personal de escritor cuestionado.
Llama la antención que, entre los escritores y periodistas mexicanos inconformes, se reprocha los 16 (o 32) plagios periodísticos sucitados entre 2005 y 2006, pero no se pronuncian contra la calidad literaria del escritor peruano, incluso se ha dicho que “es trascendente en la literatura latinoamericana“.

Por su parte, Bryce Echenique ha publicado una carta en la prensa peruana en la que asegura: “Yo ya he ganado todos los juicios, e INDECOPI, la institución peruana que defiende los derechos de autor, me ha devuelto con intereses la multa que me impuso, Por lo tanto, quienes me atacan en México diciendo que me han multado, debe rectificarse y reconocer que se han indignado excesivamente: No hay juicios pendientes, y no he sido multado sino más bien desmultado“, explicó el escritor galardonado.

Polémica moral
“¿Puede darse una discusión como la que Volpi legitima y, al mismo tiempo, dejar intocados al premio, al jurado y a las instituciones convocantes?”, pregunta el investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México, Roberto Breña, desde el blog de Nexos.
El ensayista Armando González Torres expone en la misma revista: “Si el plagio no anula los valores de la obra de Bryce ni tiene por qué volverlo un apestado, sí afecta gravemente su credibilidad y su representatividad como autor”.
Acaso entre los escritores mexicanos sólo Antonio Ortuño reflexione sobre la actual validez de los premios y más específicamente Guillermo Fadanelli ha criticado la doble moral de los que enjuician a Bryce Echenique: “Si no le otorgan el premio FIL a Echenique el premio en verdad quedará desprestigiado. Ustedes quédense con sus pecados, yo con su obra“, ha comentado el autor de Lodo.

En esta polémica de carácter moral, Breña suscribe: “Los plagios cometidos por Bryce Echenique forman parte de su trayectoria como escritor; no son ningúnaditamento‘, sino parte de la obra escrita de Bryce (una parte de la cual, conviene apuntar, se ha beneficiado económicamente)”.

¿Qué opinan los peruanos?
En 2007 el caso Bryce saltó a los medios peruanos cuando se hizo público las diversas demandas ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual del Perú.
Entre los consultados por (SdL), la mayoría se expresó a favor del reconocimiento a la obra literaria de Bryce Echenique, quizá bajo la lógica de que el premio se decide finalmente en México, avalado por instituciones como la Universidad de Guadalajara, la Feria Internacional del Libro y el Consejo para la Cultura y las Artes.

Como escritor tiene una gran trayectoria pero me imagino que sus ‘pecados’ editoriales lo perseguirán siempre” apunta desde Lima, el escritor y editor Julio César Zavala: “La obra de Bryce es sencillamente admirable y de un gran talento narrativo similar al de Fernando del Paso o escritores de ese nivel; o sea, más allá de sus errores considero que es un galardón justo a una trayectoria que lamentablemente se vio manchada por el plagio en notas y crónicas escritas para medios, más no en la ficción“, consideró.
Similar es la opinión del escritor y periodista Ernesto Carlín, quien se suma a apoyar la premiación “por sus novelas que son su mayor aporte, no por el caso de los plagios que es un baldón en su trayectoria“.

Sin dudar de la calidad literaria de Alfredo Bryce, a quien se refiere como “uno de los mejores narradores peruanos de los últimos cincuenta años“, el poeta limeño José Carlos Yrigoyen, autor de la trilogía Los días y las noches de… y de Horoskop, se suma a la voces que difieren con el jurado: “Es lamentable que se le conceda el Premio FIL, pues más allá de sus méritos literarios (que no ha vuelto a demostrar hace por lo menos veinte años) Bryce ha perdido todas sus credenciales como intelectual tras los reiterados casos de plagio en los que se ha visto envuelto. Lo más patético es que en vez de rectificarse y pedir disculpas, Bryce ha negado toda responsabilidad en los hechos que se le imputan y ha acusado a los periodistas que han destapado sus sucesivos fraudes de estar coludidos contra él; y ante las preguntas sobre el tema ha emprendido la lamentable actitud de hacerse el loco y echarle la culpa nada menos que a su secretaria. Más patético resulta todavía que uno de los jueces del premio sea Julio Ortega, amigo y cómplice de Bryce en sus intentos de librarse de la justicia. Premiar a Bryce es galardonar a un ciudadano que se ha comportado como un bribón, que ha hecho todo por burlarse de la ley y que no ha mostrado el menor arrepentimiento por sus faltas“.

Hasta hoy, el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012 (dotado con 150 mil dólares) se entregó al escritor peruano en su casa de Lima, por lo que se canceló la ceremonia de entrega en la 26 Feria Internacional del Libro de Guadalajara.