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Siempre resulta atractivo y polémico a la vez que editores de otras latitudes pongan sus ojos en la literatura que realizan escritores nacidos en México, y el hecho de que Granta en español dedique su número 13 a autores mexicanos no deja de ser un tema relevante.

La propuesta ofrece trabajos inéditos de autores que, sin duda alguna, “tienen un mundo propio, precisión y honestidad“. Hablamos de Hugo Hiriart, Álvaro Uribe, Mario González Suárez, Mario Bellatin, Pablo Soler Frost (uno de los autores considerado secreto mejor guardado de la FIL XXV), David Miklos, Juan Pablo Villalobos, Alain-Paul Mallard, Fabio Morábito y cinco escritoras: Verónica Murguía, Guadalupe Nettel, María Venegas, Sandra Cisneros y Valeria Luiselli (publicada ya por Granta Books).

La selección no sólo es interesante sino propositiva: un par de ellos, Hiriart y Soler Frost son autores con al menos una obra excepcional; así como resalta el caso de Murguía, a quien se le conoce por su trabajo en la literatura infantil y juvenil (de lo cual, por cierto, no se rescata en absoluto en este número).

No puede dejarse de lado, por lo significativo, la inclusión de dos documentos póstumos de Roberto Bolaño: Autobiografía y el Manifiesto infrarrealista: ¿acaso el chileno sigue siendo posicionado como el mejor autor mexicano?

A decir de los editores, la selección trata de “una forma de asomarse a la literatura mexicana que no habla del narco como tema principal“, lo que no deja de parecer un criterio reduccionista, no por lo que evoca, sino justo por cómo se ve la literatura mexicana desde el exterior. Como si ésta estuviera dividida por la narrativa que registra el narcotráfico y aquella que es “la otra cara de las letras mexicanas” (Valerie Miles dixit).

La literatura del narco no necesita defensores, ésta tiene exponentes destacados. Por no mencionar a los siempre nombrados, diremos que, sin ser un tema principal en su obra, el mismo González Suárez escribió sobre esta temática en Awebo, padrino. Por su parte, Villalobos publicó Fiesta en la madriguera, novela que retrata la vida del narco desde los ojos de un niño.
Entonces resulta extraño el eslogan de los editores: “La otra cara de las letras mexicanas”, ya que a los autores aquí convocados se les lee y critica constantemente en casi todos los medios. Además, ellos mismos publican periódicamente en revistas como Nexos y Letras Libres y en su mayoría, son editados por Tusquets México y Anagrama.

Toda promoción de la literatura mexicana actual es encomiable, sobre todo porque la distribución de la franquicia Granta permitirá que esta muestra de narrativa creada por escritores mexicanos (aves raras y aquellos que no viven en México) se realice en regiones en las que no se conoce mucho, sino acaso a los bestsellers del país. Habrá que saber si esta selección complace a los lectores mexicanos como plumas representantes de una literatura mexicana de tesitura global.