Galaxia Kafka, de Edgardo Cozarinsky (compilador)

Por Daniel Bencomo.

Pocas obras literarias han sido tan visitadas por lectores, críticos y escritores como la de Franz Kafka. Uno podría compilar un diccionario sobre los conceptos y definiciones que se han hecho de su prosa y su mirada sobre el mundo: algunos prodigiosos y otros cuya lucidez acuse mengua. No obstante siempre hay algo, una falla que apenas cubre lo ambiguo, algo que podríamos pensar como un excedente de Kafka. Acto de escape anterior o posterior a la escritura. Acto de diferencia y de luz diferida.

Edgardo Cozarinsky propone en Galaxia Kafka un procedimiento diferente. Atento al breve ensayo de Borges “Kafka y sus precursores”, y motivado por un espíritu similar, traza una constelación literaria —una de muchas probables— que tiene como trazo geométrico su gusto peculiar como compilador. No se trata de pensar a Kafka o de glosarlo sino de sentir, como apunta Borges en su ensayo, cómo es que “nuestra lectura de Kafka afina y desvía sensiblemente” la lectura de autores del pasado y del futuro. De tal forma Cozarinsky despliega un repertorio de textos y autores que van desde el judío Rabbi Nachmann de Breslov, hasta el alemán Timo Berger.
Cada texto emite y recibe líneas de fuerza que inciden sobre nuestra huidiza idea del praguense: algunos profetizan la posibilidad postergada de forma perenne, como el cuento de Nathaniel Hawthorne “Mi pariente, el mayor Molineux”; otros acusan el efecto teratológico lanzado hacia el futuro por La metamorfosis: tal es el caso de la espléndida narración de Bruno Schulz, “La última huida de papá”, en donde la aliteración física ocurre a una figura paterna que insiste en pervivir al interior de la familia —sorteando variadas metempsicosis—, o bien en las perturbadoras viñetas de Juan Rodolfo Wilcock.

Algunas narraciones discurren por diversas (im)posibilidades de la vida de nuestro autor: la del disfraz y el escape de un Kafka anciano en New York, evocada por Johanes Urzidil en “La huida de Kafka”, o bien los registros que tienden a lo onírico y fascinante, de los cuales vale destacar el cuento del autor checo Bohumil Hrabal “Kafkería”, donde el hilo de la historia se disloca por el vértigo de un lenguaje infestado de sueños y ebriedades góticos. Proyección, deformación, trashumancia y nigromancia tocan y trocan nuestra forma de recibir, una vez más, al autor de Los aforismos de Zürau. Acto del doble y del desdoble que toma un dejo irónico en la narración de Timo Berger “Kafka y yo”, en donde un contemporáneo decide emular las condiciones vitales de Kafka, para ser el clon o falsificación virtual, que no virtuosa de nuesto autor.

Breve es la participación de la literatura latinoamericana en Galaxia Kafka, mas no menos intensiva, como dan cuenta los poemas de Juan Manuel Roca y William Ospina o las breves ficciones de Julio Cortázar y Virgilio Piñera. Surge una curiosidad propia de otra antología posible: cómo el pathos kafkiano se deforma en el latinoamericano, donde el entorno somete al individuo, sin necesidad de literatura, a una serie de laberintos que muy bien pudo fabular el praguense.

Pero nada abona a la pregunta por Kafka. Nuevas entradas para el diccionario: la literatura sobre su literatura podría ser Kafka mismo. ¿O acaso es Kafka una puerta falsa que lleva a ningún lado en los pasillos de Occidente? O quizá Kafka es un candado sin puerta y sin entrada para llave cualquiera, en el medio del pasillo principal de Occidente. Podría ser el meteorito o su cráter o la estela que ya se ha dispersado. Su imagen es una deformación improcesable, es el doble de su escritura y el doble de su vida que giran en el vacío del ser duplicado. Quizá Kafka es un registro apenas audible, emitido por Kafka hacia las parábolas de Zenón, que deforma a Borges y llega también al caldo indefinible que fermenta en la escritura actual; una luz diferida de miles de estrellas ya extintas, que en la lectura de Galaxia Kafka toma brillo y forma recargados.

Cozarinsky, Edgardo (compilador). Galaxia Kafka. Buenos Aires: Adriana Hidalgo editora, 2010.